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Compensaciones

COMPENSACIONES

En general, se ve mayor potencial de establecer mecanismos de pago por servicios hídricos en las cuencas de la sierra y la costa del Perú, por la escasez de agua allí y el mayor beneficio que tiene para la población, la cual es más grande y más concentrada tanto en la costa como en la sierra. Se refiere a beneficios en agua de consumo, fuente de electricidad (generación hidroeléctrica) y la importancia del agua para los sistemas de riego, de las cuales dependen extensiones grandes de la agricultura en la costa. Además, en proyectos que previenen riesgos de erosión del suelo, inundaciones, etc.

 

En la Amazonía, se ve mayor potencial para la selva alta, con grados de deforestación más altos, e impactos de esto en la cantidad de agua disponible. En San Martín por ejemplo, esto ya ha resultado en cortes de agua en algunas ciudades. En Loreto y otras partes de la selva baja, hasta ahora existe poca deforestación y es bastante complicado identificar las influencias del manejo de bosques y cambios en cobertura de bosques en los niveles y la calidad de agua en los ríos. La disponibilidad de agua no es tanto un problema allí como en la selva alta, sierra y costa. Sin embargo, en la selva baja se puede pensar en proyectos relacionadas a la provisión de agua para ciudades como Iquitos, Pucallpa y Puerto Maldonado.

 

La cuenca del río Nanay, por ejemplo, proporciona toda el agua dulce para la ciudad de Iquitos habitada por aproximadamente 500 mil personas. Por lo tanto, este recurso (cantidad y calidad de agua) es de gran relevancia tanto para consumo humano como para que los sectores productivos puedan seguir realizando actividades. Se puede pensar en un aumento (de un pequeño porcentaje) de la tarifa actual del agua, para crear un fondo en beneficio de actividades de conservación por comunidades en la cuenca alta, por ejemplo. El Gobierno Regional de Loreto ya ha tomado conciencia de la importancia del río Nanay y muestra de ello es que ha dictado dos Ordenanzas Regionales que regulan las actividades que pueden llevarse a cabo en la cuenca del río Nanay, prohibiendo las actividades extractivas de alto impacto así como el ingreso de dragas.

 

Punto clave es identificar si realmente existe una demanda (por parte de los beneficiarios del agua en la Amazonía) para mejorar los servicios hídricos, y si están dispuestos de pagar para ello.(SNV, 2007).

 

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